El nuevo color Murasaki de Suzuki debuta en la Gixxer como una apuesta por la identidad local y el crecimiento del mercado de motos en el país.
La industria de las motocicletas en Colombia atraviesa un momento sin precedentes, consolidándose como la solución de movilidad predilecta para miles de ciudadanos que buscan eficiencia y versatilidad. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el sector registró un crecimiento explosivo del 37% en ventas acumuladas, alcanzando la cifra de 437.235 registros nuevos según datos oficiales de la industria. En este escenario de dinamismo, el color Murasaki de Suzuki surge como un hito industrial, siendo el primer tono desarrollado y fabricado íntegramente en territorio colombiano, específicamente en la planta de Rionegro, Antioquia, para vestir a la edición especial de la popular Gixxer.
La revolución visual del color Murasaki de Suzuki
Esta colaboración estratégica entre Suzuki Motor de Colombia y la multinacional AkzoNobel, propietaria de la reconocida marca Pintuco, marca un antes y un después en la personalización de vehículos de dos ruedas. El color Murasaki de Suzuki es un elegante tono violeta que no solo responde a una tendencia estética global, sino que ha sido concebido bajo los más estrictos estándares de calidad automotriz en suelo antioqueño. Es la primera vez que la marca japonesa confía en un desarrollo cromático local para una edición de este calibre, lo que refuerza la capacidad técnica de la industria química nacional.

La elección de esta tonalidad no fue aleatoria. El color Murasaki de Suzuki fue diseñado pensando en el creciente segmento femenino, que en Colombia ve en la motocicleta un símbolo de determinación, fuerza y autonomía. Al presentarse en la Gixxer Murasaki, este color busca conectar emocionalmente con usuarios que demandan diferenciación y exclusividad en sus desplazamientos diarios. La producción de este acabado se realiza bajo la marca AkzoNobel Automotive, asegurando que cada pieza pintada mantenga la profundidad y el brillo exigidos por las casas matrices internacionales.
Innovación técnica y productividad en la aplicación
Más allá de la estética, la implementación del color Murasaki de Suzuki trae consigo avances significativos en los procesos de manufactura. La utilización de un sistema de pintura bicapa, en lugar de los tradicionales sistemas tricapa, ha permitido a las ensambladoras optimizar sus líneas de producción de manera notable. Esta tecnología, producida en la planta de Rionegro, ofrece un alto poder cubriente y tiempos de secado reducidos, factores que son determinantes para mantener el ritmo de un mercado que proyecta superar las 1.200.000 unidades al cierre de este año.
“Este logro es el resultado de la confianza que generamos gracias a nuestras capacidades en color, calidad de nuestros productos y procesos de manufactura, así como los atributos de sostenibilidad que distinguen a AkzoNobel,” señaló Héctor Rojas, Gerente de cuentas clave en el negocio automotriz de AkzoNobel en Colombia.
La integración del color Murasaki de Suzuki en la cadena de montaje demuestra que la eficiencia operativa puede ir de la mano con un diseño vanguardista y atractivo para el consumidor final.
“Nuestra estrategia es ir más allá del color: buscamos ofrecer acabados diferenciadores mediante el desarrollo exclusivo de tonalidades que responden a una directriz precisa de las casas matrices de cada marca. La clave no es solo la estética, sino que la pintura cumpla con altos estándares de desempeño para generar mejoras concretas en la productividad,” complementó Rojas sobre la visión que permitió el nacimiento del color Murasaki de Suzuki.
Eficiencia industrial y compromiso ambiental
La aplicación de este sistema tecnológico no solo beneficia la rapidez de la entrega. Alcides Alzate, especificador técnico del negocio Automotriz de AkzoNobel en Colombia, destaca que el proceso permite pintar una mayor cantidad de motos en tiempo récord, minimizando los retoques y reprocesos en la línea. Al usar el color Murasaki de Suzuki bajo este esquema bicapa, se establece un nuevo estándar de producción que es fundamental para que marcas como Suzuki mantengan su competitividad en el mercado nacional.
En términos de sostenibilidad, las formulaciones utilizadas para el color Murasaki de Suzuki están completamente libres de metales pesados, como el plomo y el cromo. Este compromiso ambiental reduce los riesgos para la salud de los operarios y minimiza el impacto ecológico de la actividad industrial. De esta manera, el color Murasaki de Suzuki se posiciona como una opción responsable que se alinea con las políticas globales de preservación del planeta, sin sacrificar la intensidad visual del violeta característico de la edición.
Talento humano y diversidad en la pintura automotriz
Un componente vital en el éxito del color Murasaki de Suzuki ha sido la capacitación de mano de obra especializada. A través de la alianza con IPROCOM, fabricante de componentes plásticos de alto desempeño, se ha impulsado la Escuela de Pintores. Este programa ha permitido que personas con o sin experiencia previa se profesionalicen en la aplicación de recubrimientos de alta complejidad, garantizando que el acabado del color Murasaki de Suzuki sea impecable en cada unidad que sale al mercado.
“Desde AkzoNobel acompañamos este proceso de formación, y nos sumamos a esta iniciativa aportando nuestro conocimiento técnico y acompañamiento especializado, fortaleciendo la relación con nuestros clientes,” aseguró Alcides Alzate.
Es destacable que de las 33 personas formadas en este proceso, 12 son mujeres que han demostrado una precisión excepcional en el acabado final del color Murasaki de Suzuki, rompiendo barreras en un área que históricamente había sido dominada por hombres.
Disponibilidad y presencia del color Murasaki de Suzuki
La Gixxer Murasaki ya se encuentra rodando por las carreteras colombianas, consolidando el éxito de este tono violeta. Con una producción de más de 30 mil litros mensuales de pintura industrial en la planta de Antioquia, el suministro del color Murasaki de Suzuki está garantizado para satisfacer la demanda de los entusiastas de la marca. Colombia no solo se ratifica como un mercado consumidor de primer orden, sino como un centro de desarrollo industrial capaz de exportar ideas y procesos de alta fidelidad cromática.
Actualmente, el color Murasaki de Suzuki está disponible en la edición especial mencionada a través de la red nacional de concesionarios de la marca. Este lanzamiento reafirma que la motocicleta es mucho más que un vehículo de transporte; es una plataforma de expresión donde el color Murasaki de Suzuki juega un papel protagonista. Con un mercado que sigue superando hitos históricos, la apuesta por colores desarrollados localmente parece ser la ruta ganadora para las marcas que buscan liderar la movilidad en el país durante 2026.
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