El histórico giro verde del automovilismo colombiano: La ruta hacia el neto cero

automovilismo colombiano

El automovilismo deportivo colombiano presenció un hito histórico. La emoción de las carreras en el TC 2.000 Colombia se fusionó con un profundo compromiso ambiental para liderar la ruta hacia el neto cero.

El pasado 10 de agosto, el TC 2.000 Colombia no solo celebró la final del primer semestre de 2025, el chase, sino que también marcó un antes y un después para el automovilismo colombiano. La organización automovilística dio un impresionante paso hacia la sostenibilidad, consolidando sus acciones de mitigación de gases contaminantes con la adquisición de bonos verdes. Esta medida pionera busca compensar de forma definitiva la huella de carbono, marcando un ejemplo para toda la industria.

Un compromiso consolidado con el medio ambiente

Ante un numeroso grupo de periodistas, Ricardo Soler, en representación de la Organización Automovilística TC 2.000 Colombia, presentó las acciones de mitigación que han venido implementando durante los últimos seis años. El compromiso de la organización con el automovilismo colombiano sostenible no es nuevo; de hecho, ha evolucionado de manera significativa a lo largo del tiempo.

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Desde 2019, la organización eliminó los documentos impresos en papel, como boletines de prensa y planillas de resultados, fortaleciendo sus plataformas digitales. Posteriormente, en 2020, con la llegada de la pandemia, se digitalizaron los procesos de inscripción a través de la APP TC 2.000 Colombia. Esto no solo redujo drásticamente el consumo de papel, sino que también agilizó toda la operación, demostrando que la eficiencia y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Un audaz plan para la reducción de emisiones

El compromiso trascendental de la organización con el neto cero se extiende más allá de la gestión de residuos y los procesos digitales. Desde este año, han implementado un audaz plan para reducir las emisiones de gases contaminantes, enriqueciendo la mezcla que alimenta los motores térmicos con hidrógeno. Este sistema se ha probado tanto en los vehículos de competición como en los carros de autoridad deportiva y logística.

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Para la competencia del chase 2025, se designaron vehículos como el Renault Clio del equipo Autostok Team, pilotado por el pereirano Camilo Forero en el TC Junior, y el Nissan del equipo Mako Racing, con Tatiana Pérez al volante en TC Clase A. Si bien ambos pilotos coincidieron en la importancia de este paso, mencionaron la necesidad de perfeccionar el sistema de hidrógeno. Comentaron que, aunque en algunos casos funcionó correctamente, en otros se presentaron inconsistencias en la aceleración.

A pesar de estos retos iniciales, la tecnología ha respondido bien en términos generales, sentando una sólida base para el futuro del automovilismo colombiano. El director del campeonato, Ricardo Soler, se mostró cauteloso sobre su implementación inmediata en todos los vehículos, pero optimista sobre el potencial de la tecnología.

“Yo creo que esto funciona, no le mete la mano al motor para nada, perdón por el ejemplo, una bandeja paisa por una dieta keto limpia, ¿sí? para que te alimentes mejor. Mecánicamente no le toca nada.” — Ricardo Soler, director del campeonato TC 2.000 Colombia

Soler explicó que se necesitan más pruebas en condiciones reales de carrera, con las altas revoluciones de los motores, antes de tomar una decisión definitiva. Este enfoque, en conjunto con la Federación Colombiana de Automovilismo Deportivo, busca evitar riesgos y asegurar que las soluciones sean eficaces y sostenibles a largo plazo para el automovilismo colombiano.

Iniciativas innovadoras y alianzas estratégicas

El TC 2.000 Colombia ha implementado una serie de prácticas innovadoras para mitigar su impacto ambiental. Desde 2019, los acrílicos reciclados se transforman en piezas ornamentales para los trofeos, una iniciativa destacada por Grupo Arquib. Además, desde 2023, las llantas de karts usadas se convierten en trofeos para la pole position, y los rines se imprimen en 3D con plásticos reciclados, un proceso en el que ha sido clave el aporte de Cronocolombia. Estas acciones demuestran una creatividad excepcional para dar una segunda vida a los materiales.

Un avance espectacular es la implementación de la tecnología de Hydrogen Technologys, desarrollada por el ingeniero Juan Carlos Henao. Este sistema, que suma hidrógeno a la mezcla de combustible, genera una caída de más del 90% en gases contaminantes. Las mediciones en los Chevrolet Cruze 1.4 turbo de los pace car demostraron una reducción del 97.5% en monóxido de carbono, un resultado verdaderamente formidable. El sistema, además, mejoró el rendimiento de los motores, con un aumento de 14 caballos de potencia en el dinamómetro, demostrando que la sostenibilidad no sacrifica el rendimiento en el automovilismo colombiano.

Otras acciones prodigiosas incluyen el uso del producto Dry Car para el lavado de los vehículos de autoridad deportiva, evitando el uso de agua y productos químicos contaminantes. Esta medida evita el consumo de una gran cantidad de agua, equivalente a media piscina olímpica al año. También han implementado un filtro de gran capacidad en la RAM 3.500 “Ramayán”, gracias a la colaboración de Mann + Hummel, que limpia el aire de partículas de polvo fino, filtrando hasta 2 millones de litros de aire por hora.

En el Autódromo de Tocancipá, el Bosque Elf, una iniciativa de TotalEnergies y Elf Lubricantes, ha crecido con la siembra de 100 árboles más, sumando un total de 200, con la promesa de plantar otros 100 antes de finalizar el año, proporcionando más oxígeno al escenario. En el aspecto de combustible, el TC 2.000 ha elegido la gasolina GT Extra 98 de Terpel, catalogada como la más limpia del mercado, con hasta 98 octanos de pureza que permiten una mejor combustión y una reducción consecuente de la emisión de gases, consolidando el compromiso del automovilismo colombiano con la preservación del medio ambiente.

La ruta definitiva hacia el neto cero

El compromiso del TC 2.000 Colombia va más allá de la mitigación y se enfoca en la compensación. Las mediciones de la huella de carbono por evento y por temporada son realizadas por TDR Consultores, utilizando el GHG Protocol, una metodología internacionalmente reconocida. Según Catalina Trujillo, especialista de TDR, se miden las emisiones de las unidades de potencia, la energía de la logística y los residuos, para determinar las toneladas de dióxido de carbono equivalente que se generan.

«Con esa emisión, entonces, ¿qué hacemos? Hacemos la compra de los bonos de carbono correspondientes a la cantidad de toneladas de CO2 que estamos emitiendo. Estas toneladas de CO2 son CO2 equivalente, ¿qué quiere decir? Aquí estamos midiendo CO2, estamos midiendo metano y estamos midiendo óxido nitroso, que son los tres gases de efecto invernadero que se están generando en las carreras.» — Catalina Trujillo, especialista de TDR Consultores

Posteriormente, la certificación es validada por VERSA Expertos en Certificación, que verifica y certifica la cantidad de emisiones a compensar. La organización tiene el ambicioso objetivo de lograr la certificación de carbono neutralidad para noviembre de este año, convirtiéndose en un verdadero pionero en el automovilismo colombiano.

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Este evento marca un hito para el automovilismo colombiano, mostrando que la pasión por la velocidad puede convivir con un compromiso genuino y trascendente por la preservación del medio ambiente. A pesar de todas estas iniciativas, el espíritu de la competencia se mantuvo vivo y vibrante, con los siguientes ganadores: Niko Fondrini (Renault) en TC 2.000, Santiago Toro (Chevrolet) en TC Junior, Juan Hidalgo (Honda) en TC Clase A, Sofía Pardo (Renault) en TC Clase B, y Antonio Alvarez (Renault) en TC Clase C. Los resultados completos y la transmisión televisiva están disponibles en las plataformas digitales de la organización.

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