Un revelador estudio de Inchcape e Ipsos analiza el futuro del automóvil en Latinoamérica, mostrando un claro camino hacia una movilidad más limpia y consciente.
La transformación del sector automotor está en marcha, y América Latina se encuentra en un punto de inflexión crucial. Un impactante estudio realizado por Inchcape en colaboración con Ipsos ha encuestado a casi 6,000 consumidores en 13 países, incluyendo mercados clave como Chile, Colombia, Perú y Ecuador, para desentrañar la verdadera percepción sobre la movilidad sostenible. Los hallazgos pintan un panorama complejo y fascinante: una región profundamente apegada al vehículo propio como símbolo de progreso, pero con una creciente y decidida inclinación hacia un futuro más verde.

Más que un auto: un pilar de bienestar en Latinoamérica
En América Latina, el automóvil propio es mucho más que un simple medio de transporte; es una herramienta fundamental para el progreso social y la calidad de vida. El estudio “Motores del Cambio” confirma que el vehículo es percibido como un pilar indispensable para el bienestar. Los datos son contundentes y reflejan el profundo valor que los latinoamericanos atribuyen a tener un auto, una percepción que sienta las bases para entender el futuro de la movilidad sostenible en la región.

Las cifras hablan por sí solas y demuestran una conexión directa entre la posesión de un vehículo y el desarrollo personal. Un impresionante 91% de los encuestados valora la autonomía y libertad que proporciona, mientras que un 86% lo asocia directamente con una mejora sustancial en su calidad de vida. Además, el 81% considera que tener un coche es un factor clave para acceder a mejores oportunidades laborales y un 77% lo vincula con una mayor seguridad personal y una vida social más activa. En este contexto, el auto no es un lujo, sino un símbolo de inclusión y bienestar.
El despertar de la conciencia ecológica sobre ruedas
A pesar del arraigado valor del vehículo tradicional, emerge con fuerza una percepción favorable hacia los vehículos de nuevas energías (NEV), abriendo una oportunidad única para acelerar la transición hacia la movilidad sostenible. El estudio destaca que Colombia y Costa Rica lideran esta tendencia en la región, con un notable 77% de opinión positiva hacia las tecnologías híbridas y eléctricas. Este sentimiento se consolida en el primer “Índice de movilidad sostenible en Latinoamérica”, que alcanza un promedio de 62,40 puntos, indicando una predisposición general positiva hacia el cambio.

Curiosamente, el principal motor que impulsa este interés no es el ahorro económico, sino una conciencia ambiental cada vez más profunda. Un 26% de los encuestados afirma que el impacto positivo en el medio ambiente es la razón fundamental para elegir un vehículo de nuevas energías. Esta cifra contrasta con apenas un 13% que menciona el ahorro en combustible como el principal incentivo. Esto demuestra que la adopción de una movilidad sostenible está motivada por valores sólidos y un deseo genuino de contribuir a un planeta más saludable.
Los desafíos que frenan la transición a la movilidad sostenible
Aunque el interés es alto, el camino hacia la electrificación masiva no está exento de obstáculos importantes. La principal barrera identificada en toda América Latina es el elevado precio de compra de los vehículos NEV. Entre un 23% y un 24% de los consumidores de la región señala el costo inicial como el mayor impedimento para dar el salto. Este factor económico sigue siendo el primer y más grande filtro para la mayoría de los potenciales compradores, quienes, a pesar de su interés en la movilidad sostenible, encuentran los precios actuales prohibitivos.

Junto al desafío económico, emergen otras barreras de carácter técnico y logístico que generan incertidumbre. La infraestructura de carga es una de las preocupaciones más extendidas: menos del 50% de los encuestados considera que la red de carga en su país es adecuada para soportar una transición masiva. A esto se suma la llamada “ansiedad por autonomía”, que afecta a cerca del 40% de los usuarios potenciales, quienes temen quedarse sin batería durante un trayecto. La desconfianza en la vida útil de las baterías, aunque en menor grado, también frena la decisión de compra.
Un futuro colaborativo: la clave del éxito
Superar estas barreras y acelerar la adopción de nuevas tecnologías no es responsabilidad de un solo actor. La transición hacia una movilidad sostenible exitosa requiere un esfuerzo coordinado y un compromiso firme de todos los sectores involucrados, como bien lo señala el estudio.
«La transición hacia la movilidad sostenible no se trata solo de tecnología, se trata de personas. Al escuchar a los consumidores y comprender sus expectativas, preocupaciones y motivaciones, podemos habilitar soluciones que respondan tanto a los objetivos globales de sostenibilidad como a las necesidades de movilidad de los consumidores» — Laura Viegas, Directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Inchcape Américas.
Este enfoque colaborativo implica que los gobiernos deben desarrollar normativas claras e incentivos fiscales, las empresas de energía deben expandir la infraestructura de carga, los fabricantes (OEMs) tienen que fortalecer su oferta de NEV y educar al público, y los distribuidores deben actuar como facilitadores, acercando estas tecnologías a los consumidores para construir un ecosistema sólido y confiable.
La voz del consumidor: ¿qué se necesita para acelerar el cambio?
Los consumidores tienen expectativas claras sobre el rol que debe jugar el sector público para facilitar esta transición. Las políticas de apoyo más demandadas son aquellas que alivian la carga económica. La reducción de impuestos sobre la compra de vehículos es respaldada por entre el 45% y el 58% de los encuestados en la región. Asimismo, la reducción de las tasas de circulación es favorecida por un 44% a 61%, una medida especialmente popular en Colombia y Costa Rica. El apoyo para la instalación de cargadores domésticos y programas de reciclaje de baterías también figura entre sus prioridades.
La investigación sienta una base crucial para entender el panorama actual y futuro, proporcionando una hoja de ruta para que los diferentes actores puedan tomar decisiones informadas y efectivas. El camino hacia una movilidad sostenible integral está trazado, y escuchar la voz del consumidor es el primer paso para recorrerlo con éxito.
«La relevancia del estudio radica en dos puntos principales: por un lado, logra un robusto diagnóstico de la situación actual que experimentan el sector automotriz y la movilidad —una dimensión clave de nuestra vida en sociedad— y, por otro, sienta las bases para un análisis evolutivo de su progreso en los próximos años»— Mauricio Ramírez, Director de la Unidad de Estudios de Marketing e Innovación de Ipsos.
En definitiva, aunque este estudio abarca múltiples mercados de la región, incluyendo Colombia, sus hallazgos presentan un panorama general de las tendencias y desafíos que definirán el futuro de la movilidad sostenible en toda Latinoamérica.
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